
Hay lugares que, entre otros detalles y sensaciones otorgadas, nos permiten crear imágenes fulcolor que encantan a primera vista o crean en el interior de cada lóbulo cerebral una 'cosquillita' que te atrae e invita a fijarse en esos 'cuadros imaginarios' la próxima vez que visites un lugar.
Una tarde de caminar por Guápulo es una tarde de color, forma y sensación cambiante, a lo largo de un recorrido a pie, sin pensar en nada más que no sea con el 'ojo'...
De mi ojo para el suyo. Buenas noches.










