De todo hay algo que contar. Cada cosa tiene su gracia, su magia, su color.
Grandes momentos nos delatan íntimas historias tatuadas de sensaciones de gala. En cada rincón un recuerdo que nadie vió, un instante que inconscientemente se vivió, y pasó.
Cuando ya tienes las historia lista, te relajas y disfrutas: que el que no estuvo, conozca; y el que sí, reconozca.
Llega diciembre y llegan los primos. Termina diciembre y continúan los primos.
Eso es lo bueno de festejar cada Navidad en la casa de 'la abuelita', se inventa nomás cualquier pretexto para elegir al nuevo papanoel y comienza la fiesta!. Toditicos se la gozan; cualquier regalo es bienvenido, cualquier copita también.
Y el 31 ni se diga, cada año cosa nueva: esta vez sombreritos diferentes adornaban la cabeza y si era de elegir algún ganador, kikaso [asi le llaman las anitas] era el vencedor!
Estos momentos se los debía, así que dediquen un tiempito para acordarse de lo bien que se pasó.